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Yo prefiero los gatos Capitulo 3

Por el ritmo de vida que llevábamos, entre escuela, trabajos, deportes y demás, nunca me habían dejado tener mascotas.
-Anda mamá, vamos a adoptar a ese gatito, te prometo que yo me encargo de él, es más, ni siquiera notaras que está en la casa, y con mis ahorros le compro la comida- decía yo con mi voz medio chillona, de algo me tenia que servir el mes que me llevaron a clases de teatro.

-¡Claro!- me respondió con voz burlona- así le dije yo a tu abuela, ni creas que me convencerás-
Y eso era cada vez que veía un gatito en la calle.
Mis papás planearon tener a mi hermanito para vacaciones de verano así mi mamá podría descansar y estar con él. Tres días después de graduarme de la secundaria, nació mi hermanito, y me enamoré de él apenas lo vi, aunque al pasar unos días sin poder dormir por las noches, empecé a desenamorarme un poco.
Ya había pasado casi un mes de vacaciones de verano, y aunque mi mamá había planeado el embarazo para poder pasar el mayor tiempo posible con el bebe, creo que necesitaba un tiempo para despejarse así que en cuanto llego mi papá salió a hacer compras que necesitaba para las comidas. Estaba tan aburrida de estar encerrada en la casa que le pregunte si podía ir con ella, me contesto un rápido y definitivo NO.
Sin más que hacer, salí a nuestro pequeño jardín, y me senté en una silla de bajo del árbol, pero aun y con esa hermosa sombra que daba el árbol hacia demasiado calor, aunque fueran ya las 6 pm.
– No puedo imaginar como años atrás a esta hora la calle hubiera estado llena de niños jugando, o inventando historias de la señora del jardín.- pensé mientras una gota de sudor resbalaba por mi espalda- la señora del jardín que locas historias como podíamos inventar eso. Que habrá pasado con ella supongo que sigue cuidando su jardín porque sigue estando hermoso-
Cuando me levanto de la silla dispuesta a entrar a la casa pues se me hacía más soportable el llanto de mi hermano, que el horrible calor, se escucha un gato llorando.
-pobre gato debe de tener sed, calor o puede estar lastimado- me digo a mi misma como tratando de darme una escusa para ir a buscarlo y poder quedármelo.
Sigo el sonido y no lo puedo creer está en el jardín de enfrente, y esta atorado entre el rosal no se puede mover, pues cada vez que intenta mover su patita se encaja una espina.

Aunque ya pasaron muchos años de las historias aun siento algo de miedo de entrar a ese jardín.

Para llegar al gato no hubo problema, lo hice tan sigilosamente como un ninja, logré llegar sin pisar ninguna flor.

El problema fue cuando trate de agarrar al gato, maulló tanto que pensé que me mordería, así que grite tan fuerte que el gato se asustó aún mas y brinco sobre mi y caí sobre un arbusto de unas hermosas vervenas, y tumbe una maceta que cayó sobre un girasol y lo quebró.

Me quede tirada como evitando ver el desastre que había provocado. Cuando al fin levanté la cabeza vi a la señora del jardín mirándome fijamente, lo único que pensé es que iba a ser uno mas de los niños que se atrevieron a pisar su jardín.

-¿Que, piensas quedarte tirada?- Me pregunto con una voz muy enérgica.-Anda levántate, te llevare a tu casa y les dire a tus padres lo que acabas de hacer.-
Me levante como pude y camine a su lado mientras cruzamos la carretera. La verdad era demasiado extraño que fuera la primera vez que tenía algún tipo de interacción con ella aun y cuando la había visto desde que tengo memoria.

Toco a la puerta y salió mi papá con mi hermano en brazos.
– ¿Qué paso? – pregunto mi papá muy extrañado al verme al lado de la señora y más porque él pensó que yo estaba en mi cuarto.
-Su hija me arruino mi jardín, aparte de que a asustado a mi gato- lo decía en un tono que pareciera que yo era la peor criminal. -tiene que ponerle un buen castigo para que aprenda a no andar en casas ajenas. –

Mi padre me miro con cara de pena y a la vez enojo y le dijo. -porque no decide usted cuál será su castigo, que es a usted a quien le ha destrozado el jardín. – La señora se dio la vuelta diciendo palabras entres dientes, al parecer no le agrado la idea de mi papá, o era tanto el trabajo que tenía que hacer, que decidió no discutir más. – ¡buenas noches señora Verónica! – se despido mi padre, aunque no recibió respuesta.

Verónica así se llama, parece un nombre muy común y no cuadra con todas las historias que inventamos de pequeños.
Pero porque será una persona tan misteriosa y poco sociable, pareciera que esta enojada con todos hasta con ella.

Desastre en mi jardín

Capitulo 5

A lo lejos escucho el sonido de la tetera, eso significa que ya es hora de levantarme del sofá. Aunque no se que es mas fuerte si el sonido de la tetara o el sonido de mis pensamientos que día a día dan vuelta en mi cabeza.
Al seguir pensando entre si levantarme o seguir pensando puedo ver detrás de la ventana a la niña de frente, – ¿será ella? – digo en voz baja. – pero si se ve tan grande.
Creo que no escogió buen día para salir, ya que hace mucho calor afuera. Se le ve su cara un poco sudada y el pelo castaño, recogido en un chongo muy poco cuidado al momento de hacerlo. Cuando por fin, me levanto para prepararme el té, escucho afuera a mi gato puerquin, al parecer se volvió a atorar entre las rosas. Busco mis sandalias para poder ir por él, pero en ese momento escucho un grito tan fuerte y demasiado escandaloso que pienso que ocurrió un accidente, corro lo más rápido que puedo y veo a la niña, tirara en mi jardín con la mitad de mis flores aplastadas, como puede ser posible si la acabo de ver en su casa sentada bajo su árbol.
La levanto y la llevo a su casa claro que estoy molesta, me destruyo mi jardín el que e cuidado ya hace tantos años.
– ¿Por qué no decide usted cuál será su castigo, ya que es a usted a quien le ha destrozado el jardín? – es lo que me responde su padre. – Decida usted. –
-Estos padres modernos ya no saben educar a sus hijos. – contesto mientras me doy la vuelta no sé si me habrá escuchado. Pero eso ahora ya no me importa al ver mi jardín desecho y es que no es solo mi jardín, en este mes mi vida a dado un giro de 180 grados. Se me vienen a la cabeza todas las cosas que puede hacer y no hice, y también las que hice y no debería de haber hecho.
Y como puedo silenciarlo si lo único que funciona es ver mi jardín perfecto y ahora está hecho un desastre.

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