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Mi primera historia de amor. Capitulo 2

Mis papás siempre me apoyaron en lo que quisiera aprender, recuerdo cuando quería ser bailarina no tardaron ni una semana cuando ya tenían mi tutu, las balerinas y estaba inscrita en la escuela de ballet, pero yo tarde menos en decirle que ya no quería ir, que ahora lo que me gustaba era el futbol. Claro me hicieron terminar ese curso de ballet que ya estaba pagado.

Y así paso del futbol, después quise natación, luego baile moderno y después regional, no se cómo mis papás tenían tanta fuerzas de llevarme de un lado a otro.

Aunque fui hija única por mucho tiempo, nunca fui consciente del esfuerzo que hacían para poder llevarme a cada una de mis clases, fiestas o simplemente recogerme a tiempo de la escuela.

Mi papá era en ese entonces encargado de construcción de una empresa inmobiliaria y mi mamá era maestra de psicología en una secundaria. Se turnaban para recogerme de la escuela. Quien me recogiera, era el que se encargaba de la comida (aunque la comida de mi mamá era muy buena, prefería a mi papá, porque siempre llegábamos a comprar a algún lugar COMIDA RAPIDA) también tenía que ayudarme con mi tarea, sacar la ropa de la lavadora y ordenar la casa.

Mientras yo iba creciendo, ellos también, cuando estaba a punto de salir de la primaria mi mamá tuvo la oportunidad de ser la encargada del departamento de psicología en una preparatoria. Para poder quedarse con el puesto tenia que pasar algunos exámenes y hacer una presentación de su proyecto como encargada. Aun recuerdo a mi papá haciendo de jurado escuchando una y otra vez la presentación de mi mamá, y creo que él se aprendió mejor las respuestas que la ayudaba a estudiar cada tarde.

A partir de segundo de secundaria recuerdo haber visto poco a mi papá, y aunque extrañaba que fuera por mi y que me llevara por comida rápida, mi mamá me hacia entender que teníamos que apoyarlo ya que estaba en una maestría para poder obtener un mejor lugar en la empresa, y era algo que a mi papá le hacia mucha ilusión. Algunas noches que mi papá ya no podía más con el sueño recuerdo a mi mamá trascribiendo su tarea. –Ni creas que voy a hacer tu tarea por ti, a él lo ayudo porque con el trabajo y la escuela esta muy cansado- me decía con una mueca de complicidad -yo se que no es correcto, pero lo tiene que entregar mañana- trataba de justificarse. Pero lejos de juzgarlos a mi se me hacia asombroso como se apoyaban mutuamente.

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